Los avances en las últimas dos décadas en cirugía laparoscópica han hecho posible
realizar por esta vía procedimientos quirúrgicos
tradicionalmente considerados exclusividad de la
laparotomía. Más importante aún, manteniendo la
eficacia de las técnicas clásicas abiertas, esta vía
ofrece menor morbilidad gracias a técnicas mínimamente
invasivas . A los avances tecnológicos, se
agrega la mayor experiencia que los cirujanos han
adquirido en el uso de esa técnica, permitiendo su
aplicación en patologías cada vez más complejas
o en situaciones clínicas consideradas, en años
previos, como de alto riesgo. Dentro de ellas, las
patologías que afectan a la paciente embarazada.
Indicaciones de cirugía de urgencias en pacientes embarazadas
Ictericia obstructiva.
Colecistitis aguda resistente a tratamiento médico.
Peritonitis.
Cólico biliar complicado o asociado a pérdida de peso.
Estadías hospitalarias más breves y un retorno más rápido a la condición normal
Reintegro precoz a la actividad laboral.
Disminuye el riesgo de complicaciones como es la trombosis venosa de extremidades inferiores del postoperatorio
Recuperación más rápida del tránsito intestinal
Menor incidencia de hernias
Menor dolor postoperatorio
Tasas más bajas de infección de la herida operatoria y un mejor resultado estético
Menor riesgo de depresión fetal (debido al menor uso de narcóticos)
Menor tasa de parto prematuro e irritabilidad uterina (debido a la menor manipulación uterina) cuando se compara con la cirugía abierta
Desventajas
El útero grávido puede interferir con la visualización adecuada del campo operatorio y determinar mayor riesgo de lesiones al desplazar el intestino fuera de la pelvis.
El útero aumentado de tamaño tiene mayor riesgo de ser lesionado, especialmente durante el montaje laparoscópico: instalación de los trocares.
La cirugía es técnicamente más compleja debido a las limitaciones de la maniobrabilidad instrumental dado el mayor tamaño tanto del útero como de los vasos sanguíneos.
Riesgo potencial de disminución del flujo útero-placentario secundario al aumento de la presión intra-abdominal (PIA)
Riesgo teórico de irritabilidad y dinámica uterina inducida por el uso de electricidad y la manipulación del útero.
Riesgo potencial de daño a dos pacientes (madre y feto).
La morbilidad materna extremadamente y mortalidad materna son temas de trascendental importancia, cual indicadores que permiten no solo evaluar los servicios de salud que se brindan a la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio, sino que resultan significativos parámetros para evaluar el nivel de desarrollo de un país; de aquí que se instituyan como elementos a tener en cuenta en las políticas de salud de los gobiernos.
Es importante resaltar que el conocimiento profundo sobre la muerte materna extrema es un factor vital a considerar para la prevención de la muerte materna. La mortalidad materna se ha considerado la punta del iceberg, lo que significa que una amplia base de ella está constituida por la «morbilidad materna», aún sin describir; diagnosticar oportunamente las enfermedades que padece la mujer en este importante periodo de su vida permite un adecuado tratamiento
Las enfermedades durante el embarazo, el parto y el puerperio constituyen las principales
causas de discapacidad y muerte entre las mujeres en edad reproductiva en
países en desarrollo. En el mundo, alrededor de cinco millones de mujeres padecen
enfermedades críticas asociadas a la maternidad, de las cuales aproximadamente el
10 % fallece. En el 80 % de los casos las muertes pueden ser evitables, pero sin lugar a
dudas se necesita de un entorno propicio para una maternidad segura.
Definición
Es una complicación grave que ocurre durante
el embarazo, parto y puerperio, que pone en
riesgo la vida de la mujer o requiere de una
atención inmediata con el fin de evitar la
muerte.
Criterios de clasificación de la morbilidad materna extrema
Relacionados con signos y síntomas de enfermedad
específica:
eclampsia
choque séptico
choque
hipovolemico.
Relacionados con falla o disfunción orgánica: disfunción cardíaca
vascular, renal, hepática
metabólica, cerebral
respiratoria o de coagulación.
Relacionados con el manejo de la paciente:
ingreso a
UCI
intervención quirúrgica de emergencia en el
postparto, post-cesárea, o post-aborto y transfusión de
tres o más unidades de sangre o plasma.
Mirada actual a las 3 demoras
De acuerdo a lo establecido por el Ministerio de Salud Pública se explica:
Demora en decidir buscar atención: la decisión de buscar ayuda es el primer paso para
recibir cuidados obstétricos de emergencia. Depende de las capacidades y oportunidades de
la mujer y su entorno para reconocer una complicación que amenaza la vida, así como de
la información de la que dispone acerca de a dónde puede acudir.
La distancia a la instalación de salud, disponibilidad, eficiencia del transporte y costos,
influyen en la toma de decisión de buscar ayuda
Demora en identificar y acceder a un servicio de salud: depende de la distancia al
servicio de salud, la disponibilidad y eficiencia del transporte y el costo de los traslados.
- Estrategias relacionadas con la Demora 2
Demora en obtener el tratamiento adecuado y oportuno: es importante recordar que las
mujeres mueren en los hospitales, habiendo sobrepasado las barreras de las etapas 1 y 2. La
provisión de cuidados obstétricos de emergencia depende del número y la disponibilidad
de personal capacitado, la disponibilidad de medicamentos, suministros e insumos
(antibióticos, sulfato de magnesio, sangre segura) y de la infraestructura (quirófanos) del
servicio de salud, es decir, de la condición general de la instalación.
La colestasis intrahepática (CIH) es una
forma reversible de colestasis, específica de la gestación, que aparece en el
3º trimestre del embarazo (raramente <semana 26) y que se resuelve
espontáneamente tras el parto.
A pesar de que históricamente la CIH se
había relacionado con un aumento demorbilidad fetal (prematuridad, meconio,
aumento del número de cesáreas, muerteanteparto), actualmente existe evidencia
para descartar dicha asociación, pues estos parámetros también se asocian a la
iatrogenia de una inducción del parto; con la excepción de aquellos casos en
los que se objetiva un aumento de ácidos biliares, ya que a pesar de que no se
dispone de suficiente evidencia, parece existir una mayor morbimortalidad
fetal.
Definición
Es la hepatopatía más frecuente del embarazo que se produce por un trastorno en la homeostasis
de los ácidos biliares (AB) a nivel del hepatocito materno, que determina su acumulación y por lo
tanto, la elevación de los mismos en sangre
El diagnóstico es fundamentalmente clínico.
Criterios diagnósticos:
clínica compatible
elevación de enzimas hepáticos
elevación de sales biliares
Cuadro clínico
Prurito (80%). Es el síntoma principal.
En el 3º trimestre del embarazo (10% en el 1º trimestre, 25% en el 2º
trimestre).
Comienza en las palmas y plantas y avanza centralmente hasta ser
generalizado. Excoriaciones por rascado.
Predominio nocturno, provocando insomnio e irritabilidad.
Ictericia (25%). Aparece a las 2 semanas (1-4 s) después del prurito, con coluria
e hipocolia.
Náuseas, vómitos, molestias en hipocondrio derecho.
Esteatorrea por malabsorción de vitaminas liposolubles, pérdida peso (rara).
Diagnóstico diferencial:
Siempre se debe hacer diagnóstico diferencial con otras hepatopatías en el embarazo: virales
como, Hepatitis B, Hepatitis A, Hepatitis C, otras patologías de hígado y vías biliares, por ejemplo
litiasis, esteatosis, barro biliar y con patologías dermatológicas que causan prurito del embarazo
como prurito gravídico, erupción atópica del embarazo, erupción polimorfa del embarazo,
penfigoide gestacional y prurigo del embarazo
Manejo y tratamiento
Exámenes laboratorio de control cada 1-2 semanas. Hemograma, glucosa, creatinina, Na/K , GOT, GPT, GGT, fosfatasa alcalina, bilirrubina total, colesterol total,
triglicéridos. , Tiempo de protrombina, tiempo de tromboplastina parcial activada.
Determinación única de sales biliares a las 37 semanas o al diagnóstico si > 37
semanas y visita en 1 semana para valorar resultado; en caso de no disponer del
resultado, contactar con Laboratorio Central para reclamar la prueba.
Control gestacional en dispensario de obstetricia de alto riesgo: visita cada 1-2
semanas desde el momento del diagnóstico
Finalización de la gestación
Debido a un mayor riesgo de morbimortalidad fetal a partir del diagnóstico, sin pruebas
diagnósticas que puedan predecir los malos resultados perinatales, se recomienda la
inducción del parto a partir de la semana 37-38 en casos de sintomatología intratable y/o
elevación de las sales biliares ≥40 micromol/L.
No hay evidencia suficiente para indicar la inducción del parto a la semana 37 en todas
las mujeres diagnosticadas de CIH para prevenir la pérdida de bienestar fetal.
En caso de gestación cronológicamente prolongada se considerará como gestación de
alto riesgo y se recomendará la finalización de la gestación a las 41.0 ± 2 días.
El diagnóstico de un cáncer durante la gestación no significa que
necesariamente deba interrumpirse el embarazo inmediatamente
para poder tratar el cáncer, ya que es posible hacerlo mientras se
logra un grado de madurez fetal suficiente para garantizar la
supervivencia extraútero, sin prácticamente efectos negativos para
el feto.
Es importante tener una política clara para manejar las situaciones
de diagnóstico tumoral durante el embarazo, y ésta debe comenzar
con la existencia de un equipo multidisciplinar que incluya
ginecólogos, oncólogos, radiólogos y psicólogos, que tengan pautas
de actuación definidas y que hagan participar en la discusión y toma
de decisiones a la madre y a los familiares
CÁNCER Y EMBARAZO
El cáncer asociado al embarazo generalmente es definido
como aquél que se diagnostica durante la gestación y
en el primer año posterior al parto. Cuando se presenta
implica alteraciones emocionales, éticas, religiosas y sociales.
Su tratamiento es complejo y de difícil decisión. En
la mujer embarazada se presentan los mismos tipos de cáncer
que fuera de éste.
La frecuencia de los diferentes cánceres
que complican al embarazo es similar a las mujeres no
embarazadas. Se menciona que el cáncer cervicouterino es el más frecuente, seguido de cáncer de mama,
cáncer de ovario, cáncer de tiroides, leucemia y linfoma y cáncer colorrectal. El incremento mayor de cáncer asociado
al embarazo es debido al retraso en la maternidad hasta
edades tardías, particularmente después de la tercera década
de la vida, lo que incrementará la frecuencia.
Procedimientos de diagnostico
Cotización
El
momento idóneo para realizarla es entre las 12 y 24 semanas
Laparotomía
exploratoria
Diferir
hasta el 2do trimestre, mínima manipulación del útero gestante
Laparoscopia
Usar
el trocar de Hasson para evitar lesión uterinas y no utilizar presiones >
8 a 12 mmHg
Periodo
prenatal más sensible entre 8 y 15 semas, < 15 rads aumenta
significativamente el % de malformaciones fetales. Evitar durante el 1er
trimestre: Rx de abdomen, TAC,RNM, estudios con contraste iodado y gadolinio
Marcadores
tumorales
Poco
útiles, Ca 125 puede estar aumentado en el 1er trimestre y en el parto
Tratamiento
El enfoque dependerá de las características individuales de cada paciente, como la edad, el deseo genésico, así como las características propias del tumor. En una paciente gestante se debe dar un consejo individualizado, y además valorar las características del tumor, la viabilidad del feto y la edad gestacional, así como las características de la madre y asumir la decisión última de la paciente, ya que tanto ella como el personal médico tendrán que hacer frente a conflictos de tipo ético e incluso médico una vez disponga de toda la información que tenemos en nuestras manos, ya que hoy día ésta sigue siendo limitada.
Bases del tratamiento
El tratamiento se sustenta sobre cuatro pilares, los dos primeros se consideran tratamientos locoregionales, mientras que los segundos, tratamientos sistémicos.
Cirugía
Radioterapia
Quimioterapia
Agentes biológicos
La radioterapia
Está contraindicada durante el primer trimestre y se aplica directamente sobre la pelvis, aunque puede administrarse durante el segundo y tercer trimestres en el resto del organismo. Sus efectos deletéreos dependerán de la fase de desarrollo en que se encuentre el embarazo. Así, durante los días 18 al 38 de gestación se produce la organogénesis con máxima sensibilidad y posibilidad de anencefalia o microcefalia, alteraciones oculares, espina bífida, retraso mental . También en etapas posteriores puede producir alteraciones del desarrollo fetal, retraso mental, alteraciones esqueléticas, retardo de crecimiento intrauterino.
Quimioterapia
La quimioterapia debe evitarse durante el primer trimestre del embarazo, y debe evitarse los fármacos que alteran el metabolismo de los folatos, como el metrotexato y la aminoteptirina.
Se recomienda el tratamiento con un solo tipo de fármaco, como la vinblastina (agente antimitótico) o la doxorrubicina (antibiótico antineoplásico). Aunque recientemente los regímenes con cisplatino han demostrado ser útiles e inocuos en diversas publicaciones, así como algunas combinaciones con paclitaxel, han evidenciado ausencia de lesiones en la RM.
Cáncer de Mama
Tratamiento
El enfoque al cáncer de mama asociado al embarazo es similar a
la de mujeres no embarazadas. El objetivo del tratamiento es lograr el
control local de la enfermedad y prevenir las metástasis; en lo posible
la madre debe cumplir los protocolos de manejo y no retrasar el manejo,
a menos que el parto se planee para dentro de las 2 a 4 semanas
siguientes. Cuando el diagnóstico se hace en el primer trimestre de la
gestación, dependiendo del estadio de la enfermedad, se puede ofrecer
la opción de interrumpir el embarazo, después de un asesoramiento
cuidadoso e información sobre todos los aspectos
Estadios I y II: La cirugía está recomendada como primer tratamiento.
Nunca cirugía conservadora, por los problemas que acarrea una mama en estas
condiciones (secreción, vascularización.
La quimioterapia podrá ser administrada después del primer trimestre,
ya que está demostrado que no está asociado a malformaciones fetales aunque
sería ocasionalmente la responsable de partos prematuros.
Estadíos III y IV: Se dará quimioterapia a partir del primer trimestre
y se esperará la viabilidad del feto para el parto prematuro o la cesárea.
Posteriormente la paciente podrá ser sometida a cirugía y/o radioterapia.
Es necesario considerar que la interrupción del embarazo no mejora la
expectativa de vida de estas pacientes, ya que en la mayoría de estudios es
menos al 10% a los 5 años.
La supresión de la lactancia no mejora el pronóstico pero debe ser
efectuada en los casos que van a ser sometidos a mastectomía para disminuir
la secreción, tamaño y vascularización de la mama. También debe ser suprimida
en los casos no operables ya que ciertas drogas como la ciclofosfamida y el
methorexate se acumulan en niveles altos en la leche materna.
Cáncer Cervicouterino
Tratamiento
Se estima que entre el 2.7 y el 3.5% de los casos de cáncer cervical ocurre en las mujeres embarazadas. Afortunadamente, el cáncer cervical raramente es causante de muerte materna. La tasa de supervivencia
con estadio I de cáncer cervical es del 85 al 95%,(4,12) mientras que la tasa de supervivencia
del cáncer invasor es alrededor del 80%.
Las recomendaciones terapéuticas para pacientes con cáncer cervical invasor se deberán individualizar
de acuerdo al estadio de la lesión, el tamaño y el deseo de continuar con el embarazo. Las
mujeres embarazadas tienen 3.1 más veces de ser diagnosticadas con enfermedad en el estadio1,
probablemente por las revisiones regulares que se les realizan. La mayoría de las pacientes con el
diagnóstico de cáncer cervical durante el embarazo se encuentran en el estadio I, 75% tienen estadio
I y el 78% tiene histología para células escamosas. Las pacientes con carcinoma in situ o carcinoma escamoso microinvasor con más de 3 mm podrán
tener un parto vaginal y ser reevaluadas y tratadas 6 semanas posparto.
Si se establece el diagnóstico de cáncer cervical antes de la semana 16 de gestación, se recomienda
el inicio inmediato del tratamiento. (Nivel de evidencia III, Grado de recomendación C)
Si se establece el diagnóstico de cáncer cervical luego de la semana 16 de gestación y la paciente
se estratifica en etapas tempranas de la enfermedad (por ejemplo FIGO 1A1,1A2,1B), el nacimiento se
puede diferir hasta que se documente la madurez pulmonar fetal.
Para la gestante con cáncer cervical en etapas avanzadas (FIGO 1B2 o mayor), que es diagnosticada
luego de la semana 20 de gestación, la consideración sobre el retardo en el inicio del tratamiento
debe basarse en la edad gestacional al momento del diagnóstico y las preferencias de la paciente.
El
nacimiento y el tratamiento deberán iniciarse dentro de las siguientes 4 semanas. (Nivel de evidencia
III, Grado de recomendación C)
Una inquietud a nivel mundial es disminuir los problemas inherentes al parto y de
esta manera reducir las complicaciones maternas y feto-neonatales. Esto ha obligado
a prestar más atención en la vigilancia del parto en todos sus períodos y una forma
sencilla es la vigilancia en forma gráfica de este, donde se relaciona el tiempo de
dilatación cervical con el descenso de la presentación .
La descripción de la dilatación cervical y del descenso fetal se ha realizado en
poblaciones numerosas de mujeres en trabajo de parto y han sido graficadas con el
objetivo de facilitar la vigilancia del trabajo de parto. Se reconoce que el tiempo de
dilatación cervical desde el inicio de la fase activa (4 cm de dilatación) hasta la
dilatación completa (10 cm) ocurre en el 90% de las mujeres multíparas en 2,4 horas
o menos y en la nulípara en 4,6 horas o menos. El descenso de la cabeza fetal suele
ocurrir una vez la dilatación cervical alcanzó el 80%, es decir los 8 cm
DEFINICIÓN
Partograma es el registro gráfico de la evolución del trabajo de parto, tomando en
cuenta la dilatación cervical y la altura de la presentación en función del tiempo .
La mayoría de los partogramas tienen tres secciones diferenciadas donde se ingresan
las observaciones sobre el estado materno, el estado fetal y el progreso del trabajo de parto ; esta última sección ayuda en la detección del trabajo de parto
prolongado. La detección del trabajo de parto prolongado es importante, ya que tanto
la hemorragia posparto como la infección son más frecuentes en las pacientes con
trabajos de parto prolongados. Estos riesgos son mayores en los países en desarrollo
con servicios sanitarios de bajos recursos.
Objetivos del Partograma
Disminuir la morbilidad y mortalidad materno-perinatal mediante el diagnóstico
precoz de las desviaciones en la evolución del trabajo de parto.
Proveer al personal médico y parteras de un instrumento económico y asequible,
de uso universal, para el seguimiento adecuado del trabajo de parto.
Prevenir y/o diagnosticar el trabajo de parto prolongado para garantizar una
intervención médica oportuna.
Reducir el índice de cesáreas y la asfixia al nacer, así como sus secuelas
Ventajas del Partograma
Disminuye la morbilidad y mortalidad materno-perinatal, pues constituye un
sistema de alerta precoz ante situaciones que requieren una actuación médica
inmediata o la remisión a centros especializados, o ambas condiciones,
Garantiza un seguimiento con alta calidad,
Evita la prolongación del trabajo de parto y las consecuencias que de ello se
derivan,
Es capaz de explicar en parte las bajas proporciones de cesárea en algunos
hospitales y la reducción del “intervencionismo” obstétrico,
En el seguimiento del trabajo de parto con cicatriz uterina predice precozmente la
rotura uterina,
Facilita archivar y computar los datos,
Constituye un método de lenguaje universal,
Es económico y asequible. Además, está relacionado con la disminución de:
La hemorragia obstétrica y las complicaciones derivadas
de la misma, representan las causas más frecuentes
de morbimortalidad en el momento del parto.
Una conjunción de factores como la ausencia de
antecedentes patológicos de la gestante, la aparición
sorpresiva de sangrado, y el riesgo de vida inminente
para la madre y el feto, convierte a la hemorragia
grave periparto en una de las situaciones más apremiantes
de la práctica médica.
Cada día mueren unas 1.000 mujeres por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto. En 2008 murieron 358.000 mujeres durante el embarazo, el parto y el puerperio. El 99% de esas muertes se produjo en países en vías de desarrollo y la mayoría eran muertes prevenibles
La hemorragia post parto (HPP) puede conducir a la muerte en un corto lapso de tiempo, como señala Kane el 88% de las muertes por HPP ocurren en las primeras cuatro horas
Shock Hipovolémico Definición: Síndrome clínico agudo caracterizado por hipoperfusión tisular que se produce cuando existe una disminución crítica de la volemia eficaz (flujo sanguíneo). Hemorragia posparto (HPP) primaria o inmediata (HPP): la HPP primaria o inmediata es aquella que se produce dentro de las primeras 24 horas posteriores al parto. Aproximadamente, el 70% de los casos de HPP inmediata se producen debido a atonía uterina. Se define como atonía del útero a la incapacidad del útero de contraerse adecuadamente después del nacimiento del producto
Hemorragia posparto secundaria o tardía: se produce entre las 24 horas y seis semanas posparto. La mayoría de los casos de HPP tardía se deben a la retención de productos de la concepción, infección o ambas Síntomas y signos:
Pérdida profusa de sangre vía vaginal y/o pérdida de fluidos corporales.
Taquicardia (pulso mayor de 100 por minuto).
Alteraciones de la conciencia.
Hipotensión (presión arterial menor de 90/60).
Oliguria.
Cuadro clínico según intensidad de la pérdida sanguínea:
Clasificación
a) Hemorragias de la primera mitad del embarazo
aborto
embarazo ectópico
Enfermedad trofoblástica
b) Hemorragias de la segunda mitad del embarazo
Placenta previa
Desprendimiento prematuro de placenta normoinserta
Ruptura uterina
c)En el puerperio:
Precoz 50% (Primeras 24 horas) Atonía uterina (50 a 60%)
FACULTAD DE POSGRADOS Y RELACIONES INTERNACIONALES
ESPECIALIZACIÓN EN ENFERMERÍA MATERNOPERINATAL
Elaborado por: Lcdo. Leonel Ruano
Objetivo: describir las características mas importantes causantes de muertes maternas
INTRODUCCIÓN
Cada minuto en algún lugar del mundo una mujer fallece a causa de
complicaciones que surgen durante el embarazo, parto y puerperio, por aborto,
preeclampsia, eclampsia, hemorragias, sepsis.
La mortalidad materna global reportada en el momento del parto está entre
500.000-600.000 muertes anuales. La mayoría de estas muertes (88%) son el
resultado de complicaciones en el tercer periodo del parto y en particular de la
hemorragia en las primeras cuatro horas postparto. La hemorragia puerperal
grave originada fundamentalmente por atonía uterina retención de placenta y
membranas, son causas frecuentes de morbimortalidad materna.
Las complicaciones durante el postparto ocupan un lugar importante como
causa de muerte materna. El Ecuador en el año 2009 reporta 18% de mortalidad
materna por complicaciones del puerperio inmediato. Además se calcula que 1
de cada 149 mujeres en edad fértil, muere por causa del embarazo, parto o
postparto.
Todo embarazo implica algún grado de riesgo de presentar complicaciones o
provocar la muerte a la madre, al hijo o a ambos, por lo que se hace necesario
una adecuada vigilancia durante el embarazo, parto, y postparto para que este
termine con un final feliz.
Su ocurrencia es factible disminuirla, a través de la atención eficiente y
humanizada durante la gestación, parto y postparto en las instituciones de salud.
No existen muchos estudios en el país sobre los riesgos de mortalidad materna.
En otros países como Colombia, Perú, México, Chile, Argentina, Cuba, entre
otros, han realizado estudios respecto al tema. En los que la morbimortalidad
materna grave se relacionó con la edad, nivel de instrucción; las hemorragias
postparto fueron la causa principal al igual que la sepsis postparto. Las causas
obstétricas directas de estos padecimientos coinciden con las observadas en
otras partes del mundo. La hemorragia puerperal grave originado
fundamentalmente por atonía uterina, son causas frecuentes de morbimortalidad
materna, hipertensión inducida por el embarazo (toxemia), sepsis y trabajo de
parto prolongado
ANTECEDENTES
Una mirada actual a la mortalidad materna en el Ecuador: cálculos y políticas
A nivel mundial, los países que pertenecen a Naciones Unidas tienen, entre sus objetivos la reducción de
la muerte materna, esto amparados bajo el ODM5 Objetivo del Milenio 5 que propone: Mejorar la Salud
Materna, reduciendo la razón de mortalidad materna en tres cuartas partes.
El Ecuador como signatario de este acuerdo se ha comprometido a reducir la mortalidad materna y para
esto ha implementado planes y políticas desde el Ministerio de Salud Pública como el Plan Nacional de
Reducción Acelerada de Muerte Materna.
A nivel nacional, la reducción de la mortalidad materna –perinatal es una prioridad y se refleja en las
metas 3 y 4 del objetivo 3 del Plan Nacional del Buen Vivir que es el documento que guía el hacer de las
políticas públicas del Ecuador.
Por su parte el Instituto Nacional de Estadística y censos del Ecuador ( INEC) como el ente rector de las
estadísticas oficiales del Ecuador publica cada año la Razón de Mortalidad Materna (RMM) la cual refleja
una disminución de la misma de 151.4 por 100 000 nacidos vivos en 1985, a 92.6 en el año 2010.
Es claro que en el transcurso del tiempo este indicador se ha reducido y se intuye que bajo esa
tendencia el ODM5 se cumplirá. Sin embargo, a pesar de la reducción, dicho indicador permanece alto
en comparación a otros países en vías en desarrollo y no se compara a los países desarrollados.
El país actualmente tiene dos datos referidos a este indicador, uno generado por el Ministerio de Salud
Pública (MSP) que es aceptado por la comunidad internacional, por ejemplo la OMS y otro el calculado
por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Históricamente el dato del MSP ha sido más alto que el
publicado a nivel nacional por el INEC y no tiene sentido continuar esta tendencia puesto que las series
históricas difieren en al menos un 15%.